Arquelogia

HUELLAS FOSILES EN PEHUEN-CO. BUENOS AIRES

 


Es un yacimiento paleo-icnológico ubicado a 2.500 metros al Este de la localidad de Pehuen-Co. Las huellas fósiles de 12.000 años de antigüedad, están impresas en la plataforma de abrasión de la playa, en las capas arcillo-limosas que se hallan cubiertas parcialmente por las altas mareas. Fue descubierto en octubre de 1986, luego de un fuerte temporal.
Los yacimientos son particularmente valiosos para obtener datos acerca de las condiciones paleoambientales del pasado geológico, ya que constituyen un testimonio in situ de la locomoción y actividades que desplegaron animales del Pleistoceno Tardío, entre ellos megaterio, gliptodonte, toxodon, macrauquenia. El sector con rastrilladas, es decir, sucesión de tres o más huellas asignadas a un mismo organismo, posee una extensión aproximada de 2.500 metros paralela a la línea de costa.
El sitio ha sido declarado de interés Paleontológico a nivel provincial por el senado de la provincia de Buenos Aires.

 

 

 

 


* Las fotografías corresponden al Museo Carlos Darwin de Punta Alta y al Museo Arqueológico Guillermo Magrassi.

FOTOGRAFIAS*


Huellas de Magaterio


Huellas de Megaterio luego de la pleamar


Rastrillada de guanaco primitivo


El transito afecta el yacimiento


FOTOGRAFIAS *


Existen centenares de huellas como estas


Huella de pie con depositos


Pisada luego de la marea


Plano de huellas

 

 

 

¿QUIEN PISO AQUI?


HUELLAS HUMANAS DE 7.000 AÑOS EN MONTE HERMOSO.

 

 

Los sitios La Olla 1 y 2 y Monte Hermoso 1 se encuentran a 6 kilómetros al oeste de esa ciudad en un sector de playa en la provincia de Buenos Aires. Se registran centenares de pisadas humanas y huellas de otros animales como aves y algunos mamíferos. A través de un complejo proceso físico químico natural es que se han logrado mantener durante tanto tiempo. Las huellas no son muy grandes por lo que se presume corresponden a niños, jóvenes y mujeres que deambulaban en las márgenes de una laguna hoy inexistente, posiblemente realizando ellas, actividades de recolección (huevos, semillas, tubérculos, tal vez mariscos) y los niños jugando.
Estos sitios están expuestos a la pleamar dos veces al día lo que pone en riesgo su durabilidad. Sin embargo el mayor agente destructivo es el desaprensivo tránsito de vehículos doble tracción, areneros y ciclomotores.
Estos sitios se pueden visitar preferentemente en verano con guías pertenecientes al museo de Monte Hermoso. Recuerde que estas huellas forman parte del patrimonio cultural de todos, cuídelas.

 

* Las fotografías corresponden a CM.

 



 

CONFIRMAN LA PRESENCIA DE CAZADORES RECOLECTORES DEL HOLOCENO EN LA COSTA MARPLATENSE (*)

A partir de indicios de que en Punta Cantera hubo presencia de los primeros grupos humanos de la zona, se realizó un estudio que lo confirmó. Intervinieron científicos de varias organizaciones nacionales. El Museo Magrassi convocó a los especialistas.

* 24/06/2005 Diario LA CAPITAL
A partir de los trabajos arqueológicos efectuados en junio de 2004 en Punta Cantera, más precisamente donde se encuentra el balneario Waikiki, fueron recuperados 16 artefactos líticos. Estos instrumentos realizados en piedra, la mayoría en cantos rodados, corresponden a grupos humanos que transitoriamente se instalaron en esa zona de playas en algún momento del Holoceno medio o tardío (segunda época del cuaternario), es decir, desde hace 5.000 años hacia tiempos más cercanos.

Carlos Mertens –director del Museo Histórico Arqueológico Guillermo Magrassi– comentó que "el trabajo de sondeo estuvo a cargo del Dr. Mariano Bonomo (UNLP-Conicet) y que esta información corresponde a los resultados iniciales de la investigación".

Existían indicios de que en Punta Cantera hubo presencia de los primeros grupos humanos que habitaron la zona.

En 1986, en momentos que se realizaban corrimientos de médanos con máquinas viales, Ricardo Bargas –hoy integrante del Museo Magrassi– descubrió una cantidad importante de artefactos realizados en piedra. Por distintas razones, pero principalmente porque de continuo se producían alteraciones y remodelaciones del balneario, no se pudo en esos momentos realizar una investigación científica.

Como se sabe, estos trabajos demandan tiempo, traslados, profesionales y equipamiento. Es así que se realizó una recolección de urgencia del material que, de lo contrario, irremediablemente se iba a perder.

Esta situación perduró hasta que a principios de la temporada veraniega del año 2003, el Dr. Ricardo Bastida (Unmdp-Conicet) se puso en contacto con el museo, ante lo que podía ser un espacio virgen de playa con presencia de artefactos líticos.

Se convocó a Alejandro Dondás, del Museo Municipal de Ciencias Naturales, y al Dr. Federico Isla y en ese espacio de la costa confirmaron la existencia de una porción de playa fósil.

"De ahí en más comenzó una nueva lucha, ya que el sitio se encontraba desprotegido ante las mareas altas y amenazado por nuevas obras del balneario. Hasta se tuvo que solicitar la intervención de la Dirección de Recursos Turísticos de la municipalidad, invocando la nueva Ley Nacional de Patrimonio Arqueológico y Paleontológico. Finalmente, superados estos obstáculos, el Dr. Bonomo –arqueólogo que se dedica a investigar en el litoral marítimo del sudeste bonaerense– realizó durante dos días un sondeo y meses más tarde elaboró el informe preliminar de la investigación".

De los materiales que se hallaron, cuatro se encontraron en posición estratigráfica y doce superficialmente.

Estos restos arqueológicos están constituidos por desechos de talla, núcleos (rodados utilizados como materia prima), un instrumento bipolar, piezas de cuarcita de grano grueso, siendo su ubicación –en los casos en que el material se encontró en profundidad– por encima de la paleoplaya.

El informe indica que estos primeros grupos humanos que se acercaban a Punta Cantera realizaban como actividad principal el aprovisionamiento y la reducción de rodados costeros para la manufactura de artefactos.

"La presencia del 'Hombre de Waikiki' en Punta Cantera –como familiarmente lo llamamos en el museo– tiene importancia porque, a pesar de que casi transcurrieron 20 años desde que comenzaron a rescatarse artefactos, finalmente se cuenta con el primer informe que confirma su existencia".

Por último, Mertens destaca que "este sitio arqueológico cobra notoriedad por encontrase en pleno ejido urbano y porque, a pesar de las profundas alteraciones antrópicas modernas, se logró rescatar una parte de nuestra historia más remota y de las culturas que nos precedieron. No en vano naturalistas como Florentino Ameghino y Félix Outes, en los inicios del siglo XX, dedicaron buena parte de sus investigaciones a la zona sur de la ciudad.

La ciudad de Mar del Plata cuenta desde hace 4 años con su primer museo arqueológico. Estamos convencidos de que si una función esencial tiene el Museo Magrassi es la de preservar y velar por el patrimonio cultural, en este caso, el más remoto y a la vez el más expuesto y frágil. A tal efecto poseemos un servicio de extensión educativa, a cargo de la Lic. Viviana Fixman, que realiza tareas de difusión y toma de conciencia para niños del preescolar hasta alumnos del polimodal".

El museo, además de arqueología de la zona, exhibe colecciones del litoral patagónico, del noroeste argentino, fósiles de megafauna que coexistieron con los primeros grupos humanos y registro fotográfico de arte rupestre de la zona pampeano bonaerense. Asimismo, está realizando en la actualidad una serie de encuentros didácticos con escuelas, para el abordaje de temáticas que tienen que ver con el pasado de la zona. También realiza visitas guiadas los sábados y domingos de 16 a 18, saliendo de la sede ubicada en la calle 413 N° 750 del barrio Alfar.


FOTOGRAFIAS *

Núcleos y hueso de pecarí fosilizado y carbonizado en un extremo

PUNTA CANTERA(*)
Mar del Plata. Buenos Aires

En lo que configura la geografía costera de la ciudad de Mar del Plata y el partido de General Pueyrredon, dos son las más importantes entrantes continentales en el mar: Punta Mogotes y Punta Cantera. Esta última más conocida con el nombre de Waikiki por la práctica de surf y el balneario homónimo, seguramente fue escenario del tránsito de los primeros grupos de cazadores recolectores a partir de mediados del Holoceno.
En 1986, a raíz de movimientos de médanos ocasionados por remodelaciones edilicias en el balneario, se descubrieron gran cantidad de diferentes artefactos líticos realizados en canto rodado, cuarcita de grano grueso y además algunos restos fosilizados de lobo marino y de pecarí de collar.
En su mayoría núcleos y restos de talla también se hallaron raspadores, raederas, yunques o piedras de apoyo, percutores etc.
Por diferentes razones deberían pasar varios años para que se pudiera llevar a cabo la primera investigación arqueológica.
Realizada por el Departamento de Arqueología de la Universidad Nacional de la Plata el primer sondeo se practicó en 2004. El sitio presentaba severas alteraciones por las actividades turísticas y nuevas construcciones que se realizan en Punta Cantera; sin embargo los trabajos de investigación permitieron confirmar, que en lo que hoy son las playas del centro sur de la ciudad, la presencia de grupos humanos que principalmente se dedicaron en este sitio a la manufactura de artefactos, dado el aprovisionamiento relativamente fácil de materia prima, y probablemente al faenamiento de crías de lobo marino, y por las características de la fauna marina, a la recolección y consumo de mariscos y a la pesca.

(*) Para mayor información consultar otras notas en esta misma sección y glosario de términos técnicos en la sección Extensión Educativa.